Según Wikipedia, el Flamenco es un estilo de música y danza que se originó en Andalucía (España). El flamenco tal y como lo conocemos hoy en día data del siglo XVIII, y tiene como base la música y la danza andaluza. Existe controversia sobre su origen, ya que si existen distintas opiniones y vertientes, ninguna de ellas puede ser comprobada de forma histórica, y aunque el diccionario de la RAE lo asocia a la etnia gitana, esto no debe ser aplicable a su origen, pero, no obstante, ningún estudioso de la materia duda de la aportación gitana inicial a las bases actuales del flamenco. De todas las hipótesis sobre su origen, la tesis más extendida es el origen morisco, sólo que el mestizaje cultural que se dio en Andalucía (oriundos, musulmanes, gitanos, castellanos inmigrantes, judíos, etc.) propició el origen de este género. 

Según mi experiencia, el Flamenco es algo que va unido muy firmemente con mi cultura y tradición. No es sólo un estilo de música, cante y danza. No sólo una profesión. No es sólo una afición. No es sólo una cultura. No es sólo un sentimiento... Es la mezcla de todo ello, unido en un vínculo tan fuerte que cada artista, cada persona relacionada con el Flamenco, lo definirá de una forma totalmente diferente.
Porque el Flamenco se crea y se forma y crece de una forma diferente en cada persona. Tiene una base, y tiene una estructura, si. Pero se va consolidando y madurando con el paso del tiempo, y de la experiencia.